Relatos de Campaña: La Huída de Deadmoon

Deadmoon corría por la calle envuelta en su capa de sobras. Aún así, se sentía peligrosamente vulnerable a la maldita luz de la luna. El grupo de ataque rápido había sido aniquilado. Los agentes imperiales habían sido demasiado poderosos. El maldito Janus Faith había ganado.

“Maldita sea” – pensaba mientras intentaba mantener un ritmo asumible por sus pulmones. – “esto es terrible. Drake, Máximo y nuestro agente… Todos muertos. Ya les avisé. Les dije que estaríamos en inferioridad hasta que llegase El Coronel. Y quizás lo sigamos estando cuando se nos una. Si se nos une…”

Ese último pensamiento le hizo sentir un escalofrío a pesar de que las gotas de sudor resbalaban por todo su cuerpo.

“No sería descabellado pensar que nuestros comandantes ya nos hayan dado por perdidos. Puede que no quieran invertir más esfuerzos en esta ciudad. Pero si hubiesen visto lo que yo he visto… Esas malditas explosiones mágicas. Esos círculos de energía interdimensional… Son muy peligrosos, sí. Pero estoy segura de que indican algo. He de llegar a la base a informar a mis compañeros. Debo enviar inmediatamente un informe a nuestros señores Árbitros. Todavía no estamos acabados.”

Deadmoon saltó sobre un cubo de madera y desde allí se impulsó hasta un muro de piedra semiderruído. Nada más aterrizar volvió a hacer fuerza con sus poderosas piernas a la vez que lanzaba un garfio hasta el tejado del edificio que había tras el muro. Inició la escalada con total sigilo

Solo los ojos más avisados se habrían percatado de la extraña sombra que subía lentamente por el muro del edificio, recortada a la luz de la luna llena.

HURGRIM

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