Relatos de Campañas: El Fracaso de Azur

La emboscada había terminado siendo un fracaso. Deadmoon, la nueva integrante del grupo de agentes de Azur, miró la carnicería que se había producido a su alrededor y se preguntó qué demonios podía haber fallado.

La información había sido correcta. Los guerreros de Wissenschaft acudieron a la cita tal y como sus espías habían dicho. Iban a intentar asesinar a la sacerdotisa de Iglesia. Eso a ellos no les importaba. Solo buscaban vengarse del ataque sufrido hacía pocas semanas. Acabarían con su capitán como represalia por el deshonor de su derrota.

Pero todo había salido mal desde el principio. Harold, su capitán, tenía planeado poderles atacar por sorpresa por su retaguardia. Era de vital importancia ser rápidos y precisos, y ahí es donde ella y el asesino no podían fallar. También iba con ellos el enorme Máximo Lígori, como apoyo en caso de que las cosas no fuesen como lo tenían planeado. Pero cuando se dispusieron a atacar, vieron como se les venían encima los guardaespaldas de la sacerdotisa. Lígori apenas pudo reaccionar ante el ataque de una de las agentes de Iglesia. Su golpe le abrió un profundo tajo en el abdomen que lo dejó prácticamente fuera de combate.

Deadmoon pudo ocultarse antes de ser avistada, y desde su posición segura vio como Harold se lanzaba en defensa del agente que los acompañaba. Llegó demasiado tarde. Una figura envuelta en una túnica carmesí había acabado con él de un solo golpe.

Su capitán cambió de objetivo y consiguió terminar con la mujer que había golpeado a Lígori. Después de eso, solo pudo defenderse desesperadamente del terrible ataque del demonio de rojo. Deadmoon vio en primera persona como ese temible ser abría el cuello de Harold de un solo golpe y moría en el suelo ahogado en su propia sangre. Después de eso, se acercó caminando hasta Máximo Lígori y de un brutal corte le arrancó la cabeza. Su cuerpo cayó inerte al suelo entre borbotones carmesí.

Solo quedaba ella, y pensaba vender cara su vida. Lanzó su hoz contra la sacerdotisa de blanco que tenía delante y consiguió impactarle en el centro de la espalda. Su ataque había sido mortal, y ella lo sabía así que aprovechó la confusión para lanzarse contra el terrible agente que había matado a su capitán. El combate fue terrible y Deadmoon no recordaba cómo diablos había conseguido sobrevivir a las heridas sufridas. Sería su sangre de Oneiros lo que la había salvado.

La mujer pirata acabó de utilizar su conjuro de resurrección sobre Máximo, y mientras éste comenzaba a moverse con movimientos convulsos, se acercó hasta la joven sacerdotisa de blanco. Era bonita, de piel blanca y ojos y pelo verde. Deadmoon apoyó el pie en la espalda de la niña y arrancó la hoz de su columna. Luego la limpió en la túnica del cadáver.

Habría venganza. Su arma todavía no había saciado su sed. Y Azur no podía aparentar debilidad.

HURGRIM

10 opiniones en “Relatos de Campañas: El Fracaso de Azur”

  1. Hombre, tan dramón no fue jajaja. Si no recuerdo mal, mis chicas de Wiss salieron indemnes jejeje
    Por cierto, si no recuerdo mal esa partida fue muy chula. Yo tenía el objetivo de matar a una sacerdotisa de iglesia protegida por dos jugadores que llevaban como «NPC’s» personajes de iglesia, y admin_Rob tenía la misión de matar a mi capitana… al final acabamos aliándonos para acabar con iglesia y a un alto coste lo conseguimos jejeje.

    Grande Rob!
    Grande el relato como siempre, Hurgrim.

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